Publicidad:
Terra
La Coctelera

LA MENTE Y LA CARNE

Como sentir la punción de la vajilla

atravesándome la carne

indecentemente viva.

Así era.

Carne de ti, voz con quien comparto

historias que atesoro no sé cómo,

imágenes de los placeres potentes

de la nostalgia

del sexo

de la música.

Y no termina jamás este paisaje:

este bucle de reverberaciones neurales

como una intertextualidad infinita.

Eres tú quien dilata todo esto (yo incluida)

tú-sin-signo, presencia orgánica

con quien he follado tantas veces

en países diferentes.

Ahora me preguntas algo irrelevante

entrevelando el caramelo de tu lengua.

Como si no nos conociéramos.

Será mi sistema neuroendocrinoinmune,

será la nieve que invita a desnudarse,

será el traqueteo obsceno

lo que me impele

a pedirte cualquier otra cosa cada vez que abres la puerta.

- ¿Desea un café?

- Deseo un chute de glucosa

preferentemente intralabial

si  no te importa.

Y, a ser posible,

antes de que morir de amor

deje de ser propio de mi edad.

Gracias.

SÚPER RIPIO FASHION _ Ironizar es distanciarse

Soy Carribradsou:

llevo camisas románticas

lazadas dadaístas

cinturones con tachuelas

zapatos masculinos de punta infinita.

 

Llevo el abrigo del káiser, 

de Jackie Kennedy el vestido brocado,

chaquetas de soldado decimonónico,

bailarinas de guepardo;

 

El twin-set de Simona Barbieri,

botas de castigadora,

tacones de trece centímetros,

y al vestirme yo dicto la moda.

 

He sido musa de Poiret,

he sido Inès de la Fressange,

adoro el pato à l'orange,

y sobre todo el magret.


Quienes siguen de cerca la moda no se visten, ironizan

Guillaume Erner